Friday, May 07, 2021

Torres-Llanes

Thursday, January 17, 2013

BAJO FONDO

BAJO FONDO

Monday, September 24, 2012


Monday, July 03, 2006

La beca o el viaje al extranjero


Alberto Llanes


Monólogo en un acto

(Soledad se pasea de un lado a otro de una casa amueblada cómodamente. Al fondo, en un cuarto se ve una cama con alguien acostado. Es Jaimito que está dormido sin moverse, de cuando en cuando hace movimientos a lo ancho de la cama. Soledad se ve desesperada. Se truena los dedos. Camina. Se rasca la cabeza. Se sienta en un sillón que hay por la estancia. Ve el reloj con insistencia. Lleva puesta ropa común para dormir. Se levanta y se sienta constantemente en el sillón. Avanza un poco. Regresa al lugar de origen. Manotea. En fin).

Soledad: (De pie pero cerca del sillón) ¿Cómo se lo voy a decir? (Hace mutis y se
sienta finalmente). Ni modo que le suelte todo de un sopetón, así, como va. (Da unos manotazos ligueros en el aire). Ni modo de decirle por ejemplo (Haciendo una voz más grave y poniéndose de pie). Jaime, han expulsado definitivamente a Jaimito de la escuela, a nuestro Jaimito… sí… definitivamente (Pausa). Aunque dicho así no suena tan difícil (Se rasca la cabeza). No, si eso no es lo difícil ¿A cuántos niños no los expulsan a diario de las escuelas?, ni que mi Jaimito fuera el primer expulsado del mundo, tampoco será el último, ni el único al que le prohíben terminantemente la entrada a una escuela. Aunque siendo una expulsión definitiva la cosa ya cambia (Se queda pensativa. Reacciona y sigue en su monólogo). Incluso al propio Jaime lo expulsaron alguna vez de la escuela. Sí cómo no. Si él mismo me lo contó cuando éramos novios. Ja, si la expulsión fue casi por mi culpa. Nos estábamos dando un besote en el mero pasillo de los salones. La prefecta pasó en ese momento y como yo estaba manoteando, pensó que Jaime me estaba besando a la fuerza. Y ¡zas!, que me lo mandan a la dirección, y que le ponen un reporte, y como con ese reporte cumplía tres seguiditos, que me lo expulsan por un día. Y le dijeron que si volvía a las mismas me lo expulsaban una semana. Y que si lo volvían a cachar haciendo eso me lo expulsaban un mes. Y que si volvía a las andadas me lo expulsaban definitivamente. Bah, sí sólo era un beso, tanto alarde por un besito francés. Y yo no estaba manoteando porque no me gustara o porque Jaime me lo estuviera plantando a la fuerza, como dijo la prefecta que pasó. Al contrario, si porque me estaba gustando y porque me estaba quedando sin aire, fue porque empecé a manotear como loca y a respirar tan seguidito y tan rápido y a gemir tan hondo y a…. (Hace una breve pausa) pero todo fue del puro regusto. Si casi yo misma incité al pobre Jaime a que me besara, me le paré en frete, le di un rozón con mis senos en su brazo para que reaccionara, le paré los labios, abrí la boca y entonces él me tomó por la cintura, me jaló consigo, me apretó refuerte, sentí que algo se le abultaba, a mí también me reaccionaron los pezones y luego, ¡Zas!, el besazo. Después ya no pasó nada. Nos seguimos viendo normal, pero en la escuela controlábamos nuestras ansias porque siempre estaba la sentencia de que para la próxima, la expulsión sería de una semana. Y ya ser expulsado una semana pues es bastante ¿no?. Si con un día ya tuvo el pobre. Me acuerdo que ese día no nos vimos para nada, tenía prohibidísima la entrada o acercarse a 200 metros a la redonda. Pero… por la tarde llamó para mi casa. Me dijo que había pensado mucho en mí. En el beso. En la cara de la directora cuando se enteró de por qué lo habían llevado con ella. De la cara que puso su mamá cuando le dijo que no iba a clases al otro día porque lo habían corrido por un día de clases. Del gesto enojón, y el sermón que le dio su padre. Que cómo era posible. Que él le pagaba sus estudios para que fuera un hombre de bien no un mamarracho besucón. Que no le pagaba la escuela para irse a besuquear con quién sabe quién. Que a la escuela se iba a estudiar, o a qué carajos iba entonces. Que eso le pasaba por andar de caliente. Que todavía ni se sabía limpiar bien las nalgas y ya andaba de faje. En fin. Pero quién no empieza a cachondear en la secu. Si es el mero momento en que a los hombres se le va notando qué tan grande lo van a tener, y a nosotras se nos empieza a notar qué tamaño de pechos vamos a tener. Tanto alarde por un besito, si ni nos estábamos metiendo mano, aunque ganas no me faltaban… (Soledad ve el reloj y se sienta). Sí, me acuerdo muy bien de esa vez. Ya cuando fuimos novios formales lo recordábamos a cada rato. Jaime me decía que ese día por poco y me sube la mano a un seno (Y se toca cachondamente un seno), yo le dije que también y por poco le agarro el… (Hace una pausa) Pero era muy divertido, la verdad. Y luego cuando nos casamos y nos dieron la noticia de que íbamos a ser padres, recordamos ese suceso cuando el doctor nos dijo que nuestro hijo era varoncito, entonces Jaime y yo nos pusimos a pensar en cómo lo íbamos a cuidar, la educación que le íbamos a dar, en fin, lo planeamos bien. Me acuerdo que le pregunté como una bala fría a Jaime. ¿Cómo seremos de padres? Y él me dijo que los mejores del mundo. Que al niño no le faltaría nada. Que no me preocupara. Que él iba a trabajar duro para que nos faltara nada y sí, lo ha cumplido cabalmente hasta la fecha. Sale de la casa desde temprano y no llega sino hasta en la tarde-noche. Todo lo que gana me lo da. Y ni modo que le salga ahora con que… (Se rasca la cabeza) expulsaron al niño definitivamente del colegio. Todavía que me hubieran dicho un día, bueno, un día como quiera pasa… pero… definitivamente… como a mi Jaimito (Transición. Se pone de pie y se mueve de un lado a otro. Se prepara un café y se va a sentar otra vez al sillón). Aunque eso no es lo peor. Aún hay más. Lo peor no es que me lo hayan corrido definitivamente. Lo peor es el motivo. Pero cómo le voy a decir a Jaime… Cómo se lo voy a explicar si soy un manojo de nervios y Jaimito ahí, tan campante, tan dormido, tan sin preocuparse, tan muy quitado de la pena, tan como si no hubiera hecho nada, tan como si todo estuviera bien, y yo con los nervios de punta. Con el Jesús en la boca. Cómo decirle que me expulsaron al niño por… (Carraspea un poco) Hummm… por… por andar de… (Suena el teléfono y se dirige a contestar) Si, diga… Hola Marta, no…, aún no llega del trabajo quieres que le diga algo en cuanto llegue… ¿Preocupada?... que me oigo preocupada…, no… no es nada… cosas. (Risilla fingida y repite algunas palabras dos o hasta tres veces)… sí, no pasa nada… ya no tarda en llegar… no, para nada, nos está yendo muy bien… sólo que… ya sabes… problemillas de siempre… cuando uno tiene hijos los problemas llegan en manojos… hombre no… simplezas… cosas sin importancia (Le da un sorbo a su café mientras escucha a su interlocutor). Claro que sí…. Ajá… sí… ajá…, no te preocupes… ja, que la preocupada soy yo… no qué va (La misma risilla ahora más fuerte para ocultar la preocupación). En cuanto llegue Jaime yo le digo que le llamaste ¿sí?… sí claro… no… hasta luego… bye… (Hace mutis y se queda con el auricular en la mano). D-e-f-i-n-i-t-i-v-a-m-e-n-t-e. Sí. Clarito me lo dijo la mera mera la directora del plantel, quien más. Si lo me hubiera dicho una maestra o la prefecta aún quedaba alguna esperanza, una oportunidadcita, aunque sea chiquita. Pero no. La directora me citó en calidad de urgente. Y ahí voy yo. Y como soy la presidenta de la sociedad de alumnos pues tiene a la mano mi número telefónico y nuestra comunicación es constante. Y cuando me lo dijo no lo podía creer. Y agregó que no era posible que el hijo de la presidenta de la sociedad de alumnos (Acentuando esto último) tuviera ese comportamiento, era él precisamente el que tenía que dar el ejemplo (Cambio de tono). Me dijo. (Imitando la voz de la directora). Me da pena señora pero su hijo es un… (Sin terminar la frase).
Y yo le hice la chillona, ¡Por favor, denle otra oportunidad!, ¡Por favor señorita directora! Mire que es un alma de Dios. Mírelo, ahí con su carita tan así… tan asá… tan… pero tan… Mire, en la casa le damos la mejor educación. Casi ni puedo creer lo que me está diciendo. Cómo va a ser. Su padre es un hombre intachable. Y yo soy la presidenta de la sociedad de alumnos. Fue una broma de niños señorita directora. Mi hijo no puede ser un… no puede ser un... (Ha dado muchos manotazos al aire con el auricular en la mano y entonces se da cuenta que aún lo tiene ahí y lo pone en su lugar).
Pero la señorita, ¡Bah!, (Con tono fuerte) la señora directora me lo dijo bien clarito, con las letras muy separaditas y con muy buena dicción para que no quedara lugar a dudas. D-e-f-i-n-i-t-i-v-a-m-e-n-t-e. Y pues así ni cómo hacerle… (Sin terminar la frase porque suena el reloj) Chin, ya casi llega Jaime. Y con el coraje que trae porque ayer fue día delpadre y yo me fui con mis amigas de compras y ahora lunes le salgo, bueno le salimos con que... Cómo se lo diré, cómo le diré que me expulsaron a Jaimito por… por… por mirón (Esto último dicho muy rápido y persignándose). Y porque le gusta verle los calzones a sus compañeritas con un espejo que se pone en un pie. Y eso no es todo, aún hay más. Cómo le voy a decir que lo descubrieron en el baño de los hombres bien pegado a un hoyito que da al baño de las niñas y que desde ahí las espía cuando hacen sus necesidades. Sobre todo siempre espía a la maestra rosita que viéndola bien no está del todo mal. No, si malos gustos no podría tener. Pero cómo se lo voy a decir. Cómo le voy a decir a Jaime que Jaimito ha salido mirón. Que no entra a clases por estar de morboso viendo desnudas a sus compañeras. Que ya conoce en cueros a casi todas sus compañeras. Y que por eso se quería llevarse la videograbadora el otro día a la escuela. Seguramente para filmarlas y subir los videos a Internet ¡Cómo se le digo por Dios, cómo! (Se oye un rechinido de puerta que se abre). Chin, ahí llega ya, cómo le digo, cómo... (Su desesperación es total. Se levanta y se sienta del sillón. Se rasca el pelo. Se quita y pone una coleta en el cabello. Se truena los dedos. Se levanta y se para del sillón. Toma y no toma del café. Agarra y no agarra la taza. Se le viene una idea a la mente y se levanta del sillón como impulsada por un resorte y después se vuelve a sentar).
¡Ya sé!, le diré que Jaimito se ganó una beca para estudiar en el extranjero pero que él, como esposo de la presidenta de la sociedad de alumnos tendrá que cubrir con todos los gastos de su hijo por ser la primera vez que pasa algo así…por lo pronto, veré qué escuelas hay disponibles en… (Sale de escena como para recibir a su marido y la luz se va apagando poco a poco Ya fuera de escena el personaje grita). …en Tombuctú… ( Oscuro final).

Wednesday, May 31, 2006

La rerberación del agua


Alberto LLANES


El chopo va volviéndose vapor. Esbelta y con rumores y en forma de veleros. La espuma como tallos va yéndose. Se va. No distingue rostros. Simplemente no vuelve nunca más. Ella y el agua y la sal y el azul del cielo como penachos, cuando arrecia el viento, tienen una única y patética y desafiante y alucinante meta. Simplemente irse. Ir es todo. Y entonces se van yendo. Y todo se va. El lecho se va, los rumores también. Los reflejos. Todo. Todo-todo. Caminan. Andan. Van. Vuelan. No piensan volver. No quieren volver, de hecho no les interesa. Porque ir para atrás es convertirse en estatua de sal. Dicen que un hombre les habló bonito. Un hombre que tenía inyectada la poesía en los laureles de las plumas, en vilo del vuelo. Dicen que les bajó el telón del cielo. El queso que es como luna. Y que les bajó además, cosas como prendas, /dicen/ prendas íntimas /dicen/ y que por íntimas yo, por caballero, no estoy obligado a decir, porque los caballeros no tenemos memoria /dicen/ y yo, ¡oh!, acabo de perder la mía /dicen/. Ellas sólo quieren irse, el chopo también /dicen/, el vapor también /dicen/. A ellas no les interesa otra cosa que huir. Salir. No regresar. Prenderse fuego. No entienden nada de lo que los poetas, como saetas lanzan como olas de sal derramándose, derramadas. Todas se van. Todas se van /dicen/. Tienen miedo /dicen/. No quieren volver /dicen/ y por eso. Como tallos. Como vapor. Como espuma. Como velero. Como rompeolas. Ellas sólo piensan en huir

La reverberación del agua


Alberto LLANES


El chopo va volviéndose vapor. Esbelta y con rumores y en forma de veleros. La espuma como tallos va yéndose. Se va. No distingue rostros. Simplemente no vuelve nunca más. Ella y el agua y la sal y el azul del cielo como penachos, cuando arrecia el viento, tienen una única y patética y desafiante y alucinante meta. Simplemente irse. Ir es todo. Y entonces se van yendo. Y todo se va. El lecho se va, los rumores también. Los reflejos. Todo. Todo-todo. Caminan. Andan. Van. Vuelan. No piensan volver. No quieren volver, de hecho no les interesa. Porque ir para atrás es convertirse en estatua de sal. Dicen que un hombre les habló bonito. Un hombre que tenía inyectada la poesía en los laureles de las plumas, en vilo del vuelo. Dicen que les bajó el telón del cielo. El queso que es como luna. Y que les bajó además, cosas como prendas, /dicen/ prendas íntimas /dicen/ y que por íntimas yo, por caballero, no estoy obligado a decir, porque los caballeros no tenemos memoria /dicen/ y yo, ¡oh!, acabo de perder la mía /dicen/. Ellas sólo quieren irse, el chopo también /dicen/, el vapor también /dicen/. A ellas no les interesa otra cosa que huir. Salir. No regresar. Prenderse fuego. No entienden nada de lo que los poetas, como saetas lanzan como olas de sal derramándose, derramadas. Todas se van. Todas se van /dicen/. Tienen miedo /dicen/. No quieren volver /dicen/ y por eso. Como tallos. Como vapor. Como espuma. Como velero. Como rompeolas. Ellas sólo piensan en huir.

Monday, March 27, 2006

Yace un chingo que no metía pendejadas a este bló. Me vale pito. Ahora meto dedico más tiempo a meter vergas, en puchas asesinas. Estos pendejos blós, tan bien. Me dicen que debo escribir diarina y huevo. Me vale pito. Yo escribo cuando se me inche el huevo derecho y la verga la tenga morada, de tanto venirme en las tetas de la puta de la esquina. Mi afición por la Negra Modelo a ido en aumento. No ha lugar que no vaiga, y me chingue cuasi un cartoo (network) de chelas, ya sea pa´ recebir el ano nuevo, (sí, leyó usté bien), el ano nuevo, festejar un cumpliaños, o conquistar una puta nueva, (cosa nada difícil en estos días de maroma fronton y revo-t). Paro diar a los poetas, o parodiar a los poetas o para odiar a los poetas, es cosa fácil, ese güeyes siempre andan con sus mamadas de la creación, de la musa inspiradora, de la faena a medio ruedo, de la verga, chinguen a su puta madre, que vayan y rechinguen a su puñetera madre (claro, tengo buenos amigos poetas), pero no los odio, simplemente, su poesía, así como a ustedes mi narrativa, me vale pito, esta entrada está plagada de pendejadas, por eso el que se la cree, vaya a chingar a su madre, porque la onda, mi onda, es que hoy, 27 de marzo, del 2006, para mí, es el día de los Santos Inocentes, me los hice güeyes?, abusados, si existe la iglesia Maradonista, que no cambie yo, Alberto Llanes, la fecha de eventos como ese, el Día el que me los hice inocentes. Próximamente Mötley Crüe en Colima, sí como no?

Tuesday, November 29, 2005

Método light para mantener unos ojos perfectos


Para mantener uno ojos perfectos, en su estado natural y en buena condición física, usted deberá seguir estas breves pero concisas indicaciones:

Número Uno: Consiga como pueda el: “Método light para mantener unos ojos perfectos”. Lo puede encontrar en tepito. Ora que si lo quiere en original, búsquelo en las tiendas de prestigio, incluye un par de ojos de repuesto, usted escoge el color, viene indicado en la portada del paquete.

Número Dos: No se exponga, ni exponga su vista a los rayos del Necaxa, ni a los Solares. El efecto causado por la prolongada exposición de su hermoso par de ojos a los rayos NX o UV, puede causarle irritación, y un fuerte dolor de páncreas retinal. Si la exposición es inevitable recuerde usar gotas con filtro solar, le recomiendo ampliamente el Ph Eucerin, cuestan caro y duran poco. No se olvide también de usar gafas, o si es más excéntrico, adquiera sombrillita ojito, para que su vista no sea de pajarito.

Número Tres: No respire por los ojos. El aire de la Ciudad de México cada día está contaminado de extraños gases, que pueden provocarle lacrimosidad en sus ojillos, más si éstos son pispiretos, si es posible ande siempre con vendaje en salvas sean las partes, o de plano use gogles para navegar por la ciudad. Si va a navegar por Internet, le recomiendo consiga un traje de buceo, esnorquel o escafandra, pero procure siempre cuidar su vista. Si su vista está cansada, compre Hamacas Ana, “súbete a la hamaca… ana”, para que su vista sea de manzana sana.

Número Cuatro: No lea nada, absolutamente nada; exceptuando las pocas líneas de su: “Método light para mantener unos ojos perfectos”. El constante juego y contacto con letras, números, símbolos etc., puede causarle malestar ojinal, justo en la boca corneal de la pupila y se le puede infectar de tifoidea por devorarse las letras. Mejor compre su método en audio-cassette y olvídese del stress. Aléjese de todo aquello que contenga letras, similares y conexos. Use el lenguaje Braile, es divertido, practico y económico, además aprenderá otro idioma, si se le ve por ese lado.

Número Cinco: No haga bizcos ni juegue con la niña de su ojo, si usted fuera mujer no quisiera que algún barbaján le prometiera amor y luego le dijera simplemente que no, que todo era mentira. El constante movimiento de la bolita central del ojo (comúnmente conocida como cristalino), le puede afectar en una escala de uno al diez, en diez. Además se le puede desprender la retina y la niña se va a quedar sin pinta y sin santa María. Mejor deje su vista en su lugar. Para este caso le recomiendo voltear toda la cabeza, ayudado (a), por el cuello y no sólo volteé los ojos ¿o.k?

Y Número Seis: Antes de irse a la cama fíjese con quien y quítese sus ojos. El quitarse los ojos antes de ir a la cama, servirá para no despertar con aire o la molesta legaña. A la mañana siguiente sus ojos estarán descansados y podrá volverlos a colocar de nuevo en su lugar. Eso sí, siempre y cuando se acuerde exactamente del lugar donde los dejó.

Para diferentes tipos de color de ojo:

Ojos Verdes: Si su ojo es verde: Por la noche antes de quitarse los ojos ponga a la mano una bandeja con color verde bandera, pasto, un collar de limones, tintura o Peñafiel sabor toronja, déjelos reposar ahí toda la noche, y al día siguiente su vista no sólo estará descansada, sino que el color de sus ojos será como el dos pequeñas y bien formadas esmeraldas. Recuerde matizar según el tono que deseé.

Ojos Azules: Si su ojo es azul: Por la noche antes de quitarse los ojos ponga a la mano una bandeja con un pedazo de luna para un azul claro pero intenso y profundo, agua de mar de medio día para un azul marino, claro pero puro, déjelos reposar toda la noche y al otro día su vista no sólo estará descansada, sino que el color de sus ojos será como el de dos pequeñas canicas agüitas azules. Aquí puede también matizar; en lugar de luna puede usar pintura azul rey y en lugar de agua de mar, puede usar el cielo de medio día.

Ojos Cafés: Si su ojo es café: Por la noche antes de quitarse los ojos ponga a la mano una bandeja con un poquito de caldo de frijoles para un café claro o un pedazo de vía láctea si quiere un café más intenso, déjelos reposar toda la noche y al otro día su vista no sólo estará descansada; sino que el color será como el de dos balines. Recuerde que puede y debe matizar, esto depende de qué tono de café busque.

Ojos Negros: Si su ojo es negro: Por la noche antes de quitarse los ojos, ponga a la mano una bandeja con un fragmento (ya sea grande o apenas pequeño) de noche, o utilice cera líquida o grumosa para zapatos color-fiel, déjelos reposar ahí toda la noche y al otro día no sólo tendrá la vista reposada, sino que sus ojos tendrán el color negro de la noche tendida en su manto. Y recuerde ojo mucho ojo.




P.D. OjO x OjO = 64